Tres salsas que arreglan cualquier plato en diez minutos

Chimichurri de verdad, salsa de manteca y limón, y una crema de ají rápida. Tres comodines para tener siempre a mano.

Tres salsas que arreglan cualquier plato en diez minutos

Una buena salsa es un plan de rescate. El pollo quedó seco, las verduras están tristes, la pasta vino sin ideas: con una salsa correcta todo eso se arregla en minutos. Estas son las tres que usamos siempre en Salsa. Ninguna lleva más de diez minutos ni ingredientes difíciles.

Chimichurri de verdad

Perejil picado a cuchillo, ajo, orégano seco, ají molido, sal, pimienta, vinagre de vino y aceite. Las proporciones exactas son discutibles; lo innegociable es el reposo: media hora mínimo para que el vinagre hidrate el orégano y el ajo se calme. Va con carnes, obvio, pero probalo sobre papas al horno o un huevo frito.

Manteca, limón y nada más

La salsa francesa más simple del mundo: derretí manteca a fuego bajo, agregá jugo de limón y batí fuera del fuego hasta que emulsione. Sal y pimienta. Listo. Transforma un pescado a la plancha, unos espárragos o cualquier pasta corta. Si le sumás alcaparras, ya es un plato de restaurante.

Crema rápida de ají

Un morrón asado (o de frasco, nadie juzga), un ají picante chico, un diente de ajo, un puñado de nueces y aceite hasta que quede cremoso, todo a la licuadora. Es pariente veloz del romesco y funciona como salsa, como untable y como excusa para no compartir el pan.

La lección de fondo es una sola: la salsa es la parte del plato que más rinde por minuto invertido. Diez minutos de salsa mejoran una comida entera; diez minutos más de cocción, casi nunca.